Preocupan el avance chino y la situación energética

Industriales textiles debatieron sobre la actualidad y las potencialidades de este sector clave de la industria nacional

Buenos Aires, 23 agosto – El peligro del aumento de importaciones chinas, la necesidad de ampliar las restricciones para superar la crisis energética, la importancia de mantener un tipo de cambio competitivo para favorecer al sector industrial y el fuerte apoyo a la reindustrialización del sector por parte del Gobierno, fueron los ejes centrales de los debates que se sucedieron esta mañana, en el marco de la Tercera Convención de la Agro Industria Textil, de Indumentaria y Diseño Argentino, que organiza la Fundación Pro Tejer.

El director general de Aduanas, Ricardo Echegaray, que inauguró esta nueva edición de Pro Textil, destacó que los industriales argentinos tienen en ese organismo del Estado un “aliado estratégico para resguardar el desarrollo productivo”, ya que “es un eslabón muy importante en la nueva Argentina que se viene y que garantiza las condiciones adecuadas para establecer la visión del capitalismo nacional con inclusión social”.

Respecto de de las importaciones provenientes de China indicó que, en el primer semestre del año crecieron 59% respecto de igual período de 2006, al pasar de 1.600 millones a 2.566 millones de dólares.

En orden al contexto político recordó que “la década del 90 estuvo signada por un fuerte proceso de globalización”, que en el caso de la Argentina se exteriorizó “con una apertura económica ingenua. Hoy en el país hay un Gobierno que gobierna, que toma decisiones, que piensa en la reconstrucción de la industria nacional, que está comprometido con un comercio exterior seguro y transparente”.

Consecuentemente con las medidas tomadas por el Gobierno argentino el viernes pasado, Echegaray destacó que “el Gobierno de Gran Bretaña, el lunes último, tomó medidas similares respecto de las importaciones de chinas, en resguardo de la salud de la población”.

Sobre el mercado textil chino los panelistas de la Convención afirmaron que es considerado como el gran depredador de las industrias nacionales del resto de los países del mundo por sus bajos costos de producción.

Pero el investigador francés Jean Ruffier aclaró que el gigante asiático “es la industria de la copia, pero a pedido” de las grandes cadenas que adquieren importantes márgenes de ganancias, al fabricar allí sus productos.

Es que en China se puede producir a costos sensiblemente por debajo de los de cualquier otro lugar del mundo, porque la escasez de empleo da la posibilidad a campesinos pobres de insertarse en el mundo del trabajo en talleres informales, aceptando desempeñar tareas por un año sin cobrar ningún salario, a cambio de casa, comida y capacitación.

De continuar la política actual de Gobierno en ese país, “esto no se va a acabar hasta dentro de 20 o 30 años, porque todavía va a haber campesinos pobres para los que es una oportunidad trabajar así y dueños dispuestos a dormir en su lugar de trabajo”, vaticinó el investigador, en el Panel “China: El depredador del mercado internacional de textiles”.

Además, los industriales del sector textil pidieron medidas para sortear sin más sobresaltos la crisis energética y estimaron que es necesario plantear un plan de uso racional para el resto de los consumos que no sean los industriales.

Según explicaron, la industria significa sólo el 30% del consumo energético del país y el resto, tanto usuarios domiciliarios como sectores público y privado, representan el 70% restante. Por eso, pidieron que no se le aplique una restricción del 100% para un solo sector y para el resto nada.

Durante el panel sobre “Política industrial y desarrollo de la cadena de valor agro textil – indumentaria de la Argentina”, el empresario del sector y vicepresidente de la Cámara Argentina de la Indumentaria, José Ignacio de Mendiguren, remarcó la necesidad de hacer un uso racional de la energía hasta que, recién a fines de 2008, las nuevas inversiones en el sector energético entren en funcionamiento.

En tanto, Mariano Kestelboim, economista de la Fundación Pro Tejer, hizo un pormenorizado detalle de los números del sector industrial textil.

“La productividad del sector textil creció 44% en los últimos cuatro años y la producción 109%. Se invirtieron 3.000 millones de pesos en tecnología productiva y el sector generó 221.000 empleos desde la salida de la convertibilidad”, aseguró.

Por su parte, Ricardo Rozemberg, de la Gerencia de Estrategia y Ambiente de Inversión de la Agencia Nacional de Desarrollo de Inversiones de la Jefatura de Gabinete de Ministros, explicó que el sector de la indumentaria tiene enormes posibilidades de crecimiento por la gran capacitación e innovación que muestra y que para lograr eso requiere un trabajo permanente, “como el que hace la Fundación Pro Tejer”, y remarcó que los industriales deben saber cómo aprovechar el tipo de cambio competitivo para hacerse fuertes en el mercado.

En tanto, De Mendiguren defendió a ultranza el tipo de cambio alto, al relatar que “en la Argentina hubo una escuela del retraso cambiario, con la lógica financiera, que dio excelentes negocios para aquel que vendía plata. Con eso se generó la Argentina financiera importadora, un esquema que subsidió a la importación y castigó a la producción. Entender este problema hace que no nos tentemos con estas viejas recetas. La Argentina tiene un tipo de cambio que le permite tener doble superávit y alto nivel de reservas”.

Durante la Convención Anual, los empresarios del sector textil hicieron una cerrada defensa del modelo económico actual y señalaron que el desafío para el futuro es “aumentar la inversión para generar más crecimiento y más empleo”.

El presidente de la Cámara Argentina del Sweater y secretario de la Fundación Pro Tejer, Pedro Bergaglio, y el secretario general de la Asociación Obrera Textil y socio fundador de la entidad, Jorge Lobais, remarcaron el crecimiento que experimentó en los últimos años la industria textil, elogiaron la política económica y señalaron los desafíos para el futuro del sector.


Advierten que se debe cuidar a la industria de la depredación de las importaciones chinas

En ello coincidieron los disertantes de Pro Textil 07, quienes alertaron sobre las consecuencias negativas de la apertura comercial con el gigante asiático, no solo para la industria sino también para la conservación y generación de nuevos puestos de empleo

Buenos Aires, 23 agosto – Funcionarios, empresarios nacionales y extranjeros y nuevos emprendedores coincidieron hoy en que los países deben resguardar a sus industrias del ingreso indiscriminado de productos provenientes de China, y destacaron la decisión del Gobierno argentino de aplicar restricciones a esas importaciones.

En el marco de la Tercera Convención de la Agro Industria Textil, de Indumentaria y Diseño Argentino, organizada por la Fundación Pro Tejer, en el centro de convenciones de La Rural, la secretaria de Industria, Leila Nazer, ratificó que el Gobierno tiene “la firme voluntad de proteger la industria nacional” y aseguró que “de ninguna manera va a permitir que las importaciones afecten la consolidación de este modelo productivo”.

Asimismo, destacó que este modelo “tiene su eje en el desarrollo económico sostenido, que se sustenta en una integración de las cadenas de valor, en el fortalecimiento de las Pymes, y en la generación de empleo”.

En este sentido, indicó que “la inversión es clave para consolidar este modelo” y para “mejorar la eficiencia y efectividad de la industria”.

Como estrategia de defensa de la industria nacional, Nazer señaló las medidas anunciadas con el Gobierno “de protección contra las importaciones que ingresan a precios irrisoriamente bajos y que atentan contra el modelo productivo del país”.

“Cuando se detectan situaciones de competencia desleal actuamos con rapidez para evitar que los daños se profundicen”, aseguró y sostuvo que todo esto forma parte del “eje central” del Gobierno que tiene una “firme vocación de defensa en materia de su posicionamiento en el exterior”.

Al respecto, recordó “la firme posición argentina en la Ronda de Doha, que también tiene su principal eje en la defensa nacional”.

Respecto de la protección de la industria textil de las importaciones chinas, el presidente de la Fundación Pro Tejer, Aldo Karagozian, sostuvo que la invasión de esos productos es una cuestión que “aunque lleve muchos años” es preciso “trabajarla todos los días”.

Asimismo, Karagozian alertó que si bien “en la Argentina el mercado de comercialización está bien atomizado, no hay que descuidarse y que por ello termine concentrado en un grupo de grandes cadenas”.

“Existe una plataforma con muy buen volumen de producción, pero igual vamos por más”, remarcó el dirigente empresario parafraseando el slogan de Pro Textil.07.

Remarcó que “hay un tema coyuntural que es China, que aunque lleve mucho años, hay que trabajarlo todos los días”, y añadió que “la concentración del mercado minorista no es un problema en la Argentina pero puede serlo”.

En ese sentido, destacó que “más allá de las medidas, lo importante es el mensaje” que dio el Gobierno el viernes pasado cuando anunció un paquete de resoluciones destinadas a proteger la industria nacional de la importación desleal.

Así, el titular de Pro Tejer señaló que “hay un mensaje para los importadores que no están generando una competencia leal, sino depredando el negocio y el trabajo argentino, y no hacen las cosas como corresponden”.

En tanto, el director de Relaciones Internacionales y secretario general del Consejo Intertextil Español, Salvador Maluquer, compartió su experiencia en distintas plantas textiles chinas, tras lo cual advirtió a los industriales textiles argentinos sobre las consecuencias negativas de la apertura indiscriminada a las importaciones provenientes de ese país.

Es que, según dijo, esta apertura transformó la cadena productiva de la Unión Europea, fundamentalmente la española, creando un “nivel de monopolio y dependencia comercial que no se le toleraría a ninguna empresa”•

Por eso reclamó que se le quite a ese país asiático “el estatus de economía de mercado”, ya que “no es equiparable” con otras economías, ya que su ingreso en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2005 se realizó “en detrimento de productores domésticos y países avanzados”.

Asimismo, cuestionó “la pasividad de las autoridades políticas”, que permitirán que a fin de año finalice la cláusula de salvaguarda y haya libertad total para la invasión de productos chinos y que se cumplan los pronósticos de que entre 2005 y 2010 se pierdan 30 mil puestos de trabajo adicionales a los que ya se perdieron con la destrucción de la industria.

También alertó sobre el impacto que tiene sobre las economías regionales la destrucción de la industria textil que se transforma en un “grave problema, en especial para ciertas poblaciones de dependencia absoluta”.

Otro de los conceptos compartidos por los expositores durante el encuentro fue el de que el desarrollo de marcas y tiendas propias es actualmente la mejor manera de preservar a la industria nacional de la depredación que conllevan las importaciones chinas, a precios a los que no es posible ni siquiera realizar la hechura de una prenda.

Así lo señaló el presidente del Comité de Confección de la Sociedad Nacional de Industrias Peruana, José Luis Peroni, al disertar sobre “Las importaciones chinas, la industria y la concentración de la venta minorista: la experiencia peruana”, durante Pro Textil.07, la Tercera Convención de la Agro Industria Textil de Indumentaria y Diseño Argentino, realizada en el predio ferial de la Sociedad Rural Argentina en Palermo.

Peroni destacó que en su país la apertura del mercado, la ausencia de salvaguardias que protejan a la fabricación nacional, y el ingreso de cadenas multinacionales de comercialización de prendas, generaron una “guerra entre el comercio y la industria” que terminó con “la depredación de la producción local”.

“Mientras existan más marcas en el país, las tiendas grandes van a necesitar de ellas. La fidelidad del cliente no se negocia”, sostuvo el dirigente empresario peruano, quien remarcó que “al algodón se le da valor con el hilado, al hilado con a la tela cruda, a la tela cruda con la prenda, a la prenda con la marca, y a la marca con las tiendas propias”.

Por otra parte, el proyecto Nueva Generación de Empresarios Textiles hizo su presentación pública en el marco de Pro Textil.07, donde sus integrantes remarcaron que “el aumento de la importación no beneficia al consumidor, porque destruye su trabajo y su poder de compra”.

El grupo está integrado por 15 empresarios textiles que representan a toda la cadena de valor desde el principio hasta el final.
23 de agosto de 2007
En el salón auditorio de la Rural, predio ferial de Buenos Aires